Kameyo

Palabras de dibujante

El cómo, el por qué y el para qué de mis dibujos.


Kame sigue dibujando

Yo siempre imaginé...

...que mirando hacia el cielo uno podría ver su nombre en las estrellas.


Siempre me gustó mucho “El Principito”, o mejor dicho, me impactó, y lo sigo leyendo todavía. Por eso podrán ver que en muchos de mis dibujos hay personajitos parecidos al Principito. Hay algunos que son “sostenedores de estrellas” que tienen una caña, como si estuvieran pescando, y son los encargados de sostener las estrellas en el firmamento. Yo los imaginé como seres humanos que han obrado la paciencia y que pasan a otro plano. Hay que tener realmente mucha paciencia para quedarse sosteniendo estrellas. Si alguna vez se cansan y se quedan dormidos, las estrellas se les caen, y éstas son las que vemos como estrellas fugaces, por las noches, aquí en la Tierra.


Mezclo en los dibujos, como si fuera un sueño, personajes alados con sirenas, personajes acuáticos con estrellas... se mezclan todos los planos del Universo. Es un paisaje onírico.


La forma de las letras

Bueno, en realidad me parece que soy un ser humano fallado, porque lo único en que estoy pensando siempre es en buscar formas de letras y mi mente no para de buscar formas en las manchas de humedad, en las baldosas de piedritas, en la montaña cuando la vemos de lejos, en el bosque, en las piedras, en las vetas de la madera, en las nubes —¡por supuesto!—, siempre, siempre.


Personajes en forma de letras

Antes las mostraba; ahora las veo y me quedo callado porque ya varias veces me dijeron que estoy loco, así que... para no confirmarlo del todo, digamos que... mejor me callo.


Para dibujar utilizo cartulina del tipo reciclada, que tiene muchos pelitos, y me ha pasado infinidad de veces que al estar dibujando se me aparecen trazos diez veces más lindos de los que estaba planeando hacer, marcados por esos pelitos.

Esto es siempre una co-producción, y las letras más lindas son las que realmente ha querido la Creación que aparezcan. Más que ser yo el creador me parece que hay una “co-producción”. Uno es como un instrumento que está ahí en el medio para hacer que las cosas se manifiesten. Entonces, esto es como un juego donde uno siempre quire sacar cosas nuevas, ver cosas nuevas. Es como un juego eterno, donde el único límite es la imaginación.


Los duendes, las lunas y los soles

Comencé a dibujar duendes, que al principio no me salían. Estuve más de dos años intentando... ninguno me salía bien. Me salían unos gordos estilo Papá Noel... hasta que por fin comenzaron a salir mejor y ahora ya somos socios, los duendes y yo.

También uso muchas lunas, muchos soles. Me encantan. Le cambio la cara a la Luna en cada uno de mis dibujos. Soy un fanático de ella.


Un sueño

Una vez tuve un sueño en el que había un valle... era como “el final” del planeta, se veían montañas, y en este sueño aparecían muchas Lunas... nueve, diez, y más... y más. Las había de toda clase.

Algunas en cuarto creciente, otras en cuarto menguante, llenas... Eso me impactó mucho; es un sueño que recuerdo a la perfección aún hoy, luego de tanto tiempo.


Luna y ángel

Y cuando yo les decía a las personas que estaban conmigo que miraran, porque era imposible que hubiera tantas lunas en diferentes estados en el cielo, esas personas miraban y empezaban a caer o a subir estrellas como pasando por debajo del planeta, y explotaban como fuegos artificiales y se ordenaban en forma de semicírculo, pasaban alrededor nuestro, pasaban por atrás de nosotros y repetían los movimientos. Es un sueño que me quedó muy grabado. Por eso creo que estoy siempre dibujando y mirando el cielo.


Mi visión de la vida

Pienso que estamos flotando en un Universo increíblemente maravilloso, donde una perlita en el medio de la manifestación tiene vida, y creo que hay que tratar de dejar cosas bellas. Creo que nuestro paso por la tierra tiene que ser lo más bello posible, como para emparejar un poco lo que hace la naturaleza para nosotros.

Creo que lo más lindo que hago es dibujar, por eso a partir del año 2002 me decidí a dar el paso al vacío y decir “bueno, voy a tratar de vivir del dibujo”, y a partir de esa decisión se me empezaron a dar las cosas más hermosas. Las ideas más lindas me las dio la gente. Mucha gente me propuso cosas muy interesantes —como si “uno fuera el otro”— y, confirmando esto, se me acercaron muchas personas “copadas”, entre ellos el dueño del grabador que registró estas palabras, quien se acercó con la mejor onda cuando yo lo necesitaba. Él, Gustavo, fue quien me propuso implementar este sitio; él, que es de una generación nueva, me parece que me va a ayudar a que esto que yo hago tenga mayor difusión.


Esto es un “compartir”. Uno no es el único hacedor de las cosas. El “receptor” es lo mismo: también él es quien las hace, el que las disfruta, el que las ve.

Somos todos parte de una gran alma. Para todos ustedes, mi pequeño aporte, humilde. Espero que les guste y que disfruten de los dibujos.


Duende con corazón

Desde ya, estoy abierto a todo tipo de críticas y opiniones.

¡Chau, amigos! Firma de Kameyo